El pasado 24 de enero se cumplieron 49 años del asesinato de los abogados de Atocha. En este aniversario, la Fundación Abogados de Atocha y CCOO de Madrid otorgaron sus tradicionales premios y reconocimientos a la defensa de las libertades públicas y la justicia. En esta edición, se proyectó una lectura nítidamente feminista e internacionalista, situando a los movimientos de mujeres en el centro de la resistencia política global.
El premio fue otorgado a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, cuya trayectoria contra la impunidad de la dictadura cívico-militar argentina constituye un referente en la lucha por la memoria, la verdad, la justicia y la reparación. Su estrategia de movilización permanente y la restitución de identidades sustraídas evidencian el rol histórico de estas mujeres en la vanguardia de los derechos humanos.
Paralelamente, los reconocimientos a la Asociación Esperanza y Libertad de defensa de las mujeres afganas y la Unión Nacional de Mujeres Saharauis por su resiliencia y valor ante la opresión, visibilizando su causa en todo el mundo, pero también la de todas esas mujeres y pueblos que hoy se encuentran en situación de conflicto. Desde una visión sindical y de clase, este acto subraya que nuestra agenda no puede disociarse de la perspectiva feminista.
Los Abogados de Atocha, asesinados en 1977, defendían la protección de los derechos humanos, las libertades y los derechos de los trabajadores y trabajadoras. En el contexto actual, son precisamente las mujeres quienes asumen las peores consecuencias de la precariedad económica, la pérdida de derechos laborales y la violencia estructural en zonas de conflicto. El homenaje de este año nos dejó una certeza clara: mientras existan mujeres dispuestas a luchar contra el olvido y la opresión, la impunidad nunca ganará.
Por Lidia Fernández Montes. Secretaria de la Mujer de CCOO de Madrid.
