Construyendo dignidad desde las bases: la campaña de Regularización Extraordinaria en CCOO

Detrás de cada cifra, de cada expediente administrativo y de cada solicitud hay una historia de vida. Hay un viaje, a menudo difícil, y un anhelo de arraigo y de justicia. El pasado 26 de enero el Gobierno anunció la puesta en marcha de un proceso de Regularización Extraordinaria de personas migrantes en España.

Desde CCOO y de manera muy especial desde la secretaría de Migraciones y Atención a las Personas, nos felicitamos por la noticia y desde el principio quisimos contribuir para sacar adelante el proceso. Para ello hemos contado con la habilitación directa como organización para presentar las solicitudes, no sólo del proceso de regularización, sino para la tramitación de expedientes normalizados de extranjería en la plataforma.

Asumir este reto no era sencillo, por lo que decidimos desplegar una ambiciosa campaña sustentada en un dispositivo técnico y humano sin precedentes. Éramos conscientes de que la burocracia digital a menudo actúa
como una barrera infranqueable, por ello, apostamos por un sistema integral que nos permite gestionar con trazabilidad y organización el seguimiento de cada caso.

Para que nadie se quedara atrás, diversificamos los canales de acceso a través de tres vías complementarias. En primer lugar, la atención presencial con cita en nuestras sedes evitando la necesidad de hacer colas con esperas interminables. En segundo lugar, habilitamos una línea telefónica 900 989 671 gratuita y también una línea de WhatsApp 608 391 707, ofreciendo flexibilidad digital, imprescindible para aquellas personas cuyas jornadas laborales o distancias geográficas les impiden acercarse físicamente a nuestros locales. Todo de manera totalmente gratuita.

El valor del esfuerzo colectivo

La maquinaria que ha sostenido esta campaña se mueve gracias a la militancia y el compromiso. El esfuerzo de coordinación entre la secretaría, los diferentes territorios y las Federaciones de CCOO está siendo inmenso y las distintas organizaciones del sindicato se han volcado compartiendo recursos, muy especialmente humanos.

Los números reflejan la magnitud del despliegue. Tenemos habilitadas más de 150 personas para subir la
documentación a la plataforma digital de la Administración de Extranjería. Más de 170 compañeras y compañeros en las sedes o al pie del teléfono, informando de los requisitos, recogiendo papeles y clasificando la documentación para que cada expediente vaya completo. Son más de 100 sedes abiertas donde se gestionan las citas y se intenta humanizar el proceso administrativo.

A día de hoy, el impacto de este despliegue es ya una realidad palpable. Hemos recibido más de 7.500 contactos
de personas en situación de irregularidad administrativa. De este volumen, al cierre de esta edición de Trabajadora, hemos logrado presentar con éxito la documentación en la plataforma Mercurio de más de 4000 de ellas.

Durante todo este itinerario, la comunicación y la transparencia han sido nuestras señas de identidad. Desde que las personas migrantes nos hacen llegar su solicitud, las mantenemos informadas al detalle de cada paso que vamos dando y de los que quedan por dar.

En cada mensaje, en cada llamada, ponemos en valor la fuerza del trabajo colectivo. Explicamos que esta asistencia no es un servicio comercial, sino el resultado del esfuerzo de una comunidad organizada.

Más allá de los papeles: sembrar sindicato

Es fundamental subrayar que nuestro objetivo con esta campaña nunca ha sido cuantitativo. No nos propusimos
regularizar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible, ni actuar como ventanilla de gestión.
Nuestro propósito es más profundo y transformador. Intentamos mirar más allá de lo inmediato para crear un
vínculo real, sólido y afectivo con cada persona que acude a CCOO.

Tenemos una certeza: estas personas han venido a nuestro país para trabajar, son clase trabajadora y, por lo tanto, son “de las nuestras”. Para defender sus derechos laborales una vez que consigan la autorización de residencia y trabajo, es fundamental que se organicen, que conozcan sus derechos y que entiendan que CCOO es su casa.

Una mirada feminista e interseccional

La campaña no podría entenderse sin la necesaria perspectiva de género. Del total de casos mencionados anteriormente, un total de algo más del 50% corresponden a mujeres. Este es un dato muy significativo que no hace sino confirmar lo que las estadísticas sociolaborales ya nos adelantan: actualmente, el 52% de nuestra población migrante son mujeres.

Para CCOO, poner el foco aquí es un imperativo moral y sindical. Sabemos perfectamente que las mujeres migrantes, incluso cuando consiguen regularizar su situación administrativa y obtienen los tan ansiados “papeles”, siguen estando expuestas a una triple discriminación: por ser mujeres, por ser trabajadoras en sectores fuertemente precarizados y desvalorizados —como el empleo de hogar, los cuidados o la hostelería—, y por ser migrantes en un contexto a menudo teñido de racismo y xenofobia. Esta campaña también es una herramienta para dotarlas de herramientas de autodefensa laboral y visibilizar su papel central en el sostenimiento de la vida y de la economía de nuestro país.


El futuro empieza el 1 de julio

El próximo 30 de junio terminará oficialmente el plazo legal para presentar las solicitudes. Sin embargo, para nosotras, esta campaña no termina. Una vez que consigamos solucionar la angustia vital que genera la falta de “papeles”, cuando el miedo a la expulsión desaparezca de sus vidas, podremos empezar a hablar de lo que verdaderamente nos define como sindicato. Empezaremos a hablar de Derechos con mayúsculas, de la exigencia de un contrato digno, del cumplimiento del Convenio Colectivo y de la lucha contra la explotación.

Y después, el camino continúa: hablaremos de participación activa en los centros de trabajo, de presentarse en
candidaturas de delegadas y delegados, y de un compromiso sindical. CCOO debe inundarse de la mirada, las vivencias y el aporte de tantas y tantos compañeros que nacieron fuera de nuestras fronteras, pero a quienes
hoy consideramos, sin reservas, de los nuestros.

Por Sofía del Castillo García-Parrado. Secretaria confederal de Migraciones y Atención a las Personas de CCOO y Juana de la Puente Lera. Adjunta a la secretaría confederal de Migraciones y Atención a las Personas de CCOO.

Secretaría de Mujeres e Igualdad

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