Sanz Corada, Laura. Galleteras. La otra memoria de la galleta maría, La Caja Books (2026)
La comparación que establece Paco Cerdá en la faja de Galleteras con En busca del tiempo perdido, donde el olor de una magdalena le evoca a Proust recuerdos que creía olvidados, es una de las posibles lecturas del libro de Laura Sanz Corada. Pero solo una, porque éste es un texto de relatos esquivos y testimonios de olvidos y silencios en el intento de entender qué queda de la fábrica Fontaneda, alma de Aguilar de Campoo, cuando ésta desaparece.
En esta historia, donde lo propio y lo colectivo se entrecruzan, lo que queda es Maku, la madre de Laura, su magdalena de Proust, a través de quien, en relatos fragmentarios, nos recuerda que, en los 70 y 80, una generación de mujeres se levantaba con 14 años a las cinco de la mañana para ir a las fábricas; que a pesar de querer ser bailarina, la única coreografía de la que formó parte fue la de la cadena de montaje a la que acudía después de vendarse los dedos antes de que le sangraran, que todo aquello le provocó artrosis y un dolor crónico de espalda. Una mujer, como otras tantas, que estuvo primero en el sindicato vertical y luego se afilió a CCOO para conseguir derechos. Se retratan las reuniones, las luchas a través de las huelgas generales o los encierros para evitar despidos de la fábrica, de donde a quienes echaron fue mayoritariamente a las mujeres de CCOO.
Galleteras no solo es el recuerdo de una galleta (María), una fábrica (Fontaneda) y un pueblo (Aguilar de Campoo), es la memoria obrera del trabajo de las mujeres desde las cigarreras del siglo XVIII a Maku, sus vecinas y primas, su trabajo y sus manos. Y sigue presente en la repetición y la fatiga de las empaquetadoras de tomates de Canarias, las recolectoras de fresas en Huelva, las aceituneras de Jaen….Revivir la historia es un hecho político.
Por Begoña Marugán Pintos, adjunta en la Secretaría confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO.
