La revista Trabajadora inicia una nueva etapa. Cambiamos de formato pero no de la finalidad comunicativa que ha hecho que esta revista, pionera del feminismo sindical de clase de CCOO, sea testigo vivo, con multitud de voces y miradas, de la larga lucha del sindicalismo y del feminismo en el Estado español desde hace más de cuatro décadas.
Como cualquier otro ámbito, también la comunicación está en constante evolución. El ecosistema mediático actual conforma nuevas tendencias en el entramado del proceso comunicativo, lo que nos invita a una mejora en nuestra capacidad para contar lo que hacemos, pensar críticamente ante incertidumbres de nuestro alrededor, mantener vivas las llamas de la solidaridad y de la sororidad internacional, y encontrar espacios comunes de diálogo, colaboración y alianzas con quienes vamos, mano a mano, en las luchas compartidas.
Cambiar un formato que cuenta con una historia no es fácil, pero es necesario. Es el momento. Uno de los rasgos que caracteriza la lucha sindical y feminista es nuestro inconformismo; sabemos que hay que lanzarse. No sólo para no dejar a nadie atrás, o para no quedarnos atrás (y más en el contexto de ataque ultra a nuestros fundamentos y valores), sino para poner todo nuestro potencial en combatir, con nuestras herramientas comunicativas también, el negacionismo, las desinformaciones, el ocultamiento y la manipulación de una ultraderecha profundamente clasista, racista y sexista que ha declarado la guerra cultural y política al feminismo, al sindicalismo de clase, al diálogo social, a la memoria democrática, al movimiento LGTBI+, a la Agenda 2030 y al
ecologismo. En definitiva, a la democracia.
No nos vamos a doblegar. Al contrario, pasamos a la acción. Por eso, os invitamos a acompañarnos en esta nueva etapa, la VI, de Trabajadora, en la que pretendemos una mayor claridad en contenidos, con más anclaje de los temas prioritarios desde el feminismo sindical, ambición de sencillez en el diseño y simplicidad en el acceso diferenciado a secciones y noticias. Con el apoyo de una web propia y más contenido multimedia con el que dar la batalla cultural en redes sociales. Más peso del feminismo sindical de clase, de las actividades de nuestras secretarías de Mujeres, y también más apertura a voces extramuros de lo sindical, con firmas invitadas.
Porque a pesar de innegables avances de los últimos años persisten rígidas brechas laborales y salariales de género, reflejando desigualdades estructurales que hunden sus raíces materiales y cultuales en la división sexual del trabajo. Continúan de forma intolerable las violencias machistas contra las mujeres. A la vez, los derechos de las mujeres, incluido el derecho al aborto, se ven amenazados y obstaculizados en su ejercicio efectivo de forma creciente a nivel mundial y a nuestro alrededor.
En esta línea, este número pone la mirada en sendas luchas del sindicalismo feminista de CCOO: damos voz a las
reclamaciones de nuestras compañeras de educación de 0 a 3 años y la lucha que están protagonizando; a las conquistas de nuestras compañeras que, tras años de movilización sindical, han logrado atajar la brecha salarial consiguiendo que el convenio estatal de conservas de pescado establezca un nuevo sistema de grupos profesionales; nos fijamos en las propuestas sindicales para el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC); en el proceso de regularización administrativa de personas migrantes; la solidaridad con las Mujeres Saharahuis…
Contamos, además, con las opiniones de Paula Iglesias, presidenta de la FELGTBI+, entrevistada, sobre la extensión de la lgtbi+fobia y los discursos de odio. Como firma invitada, con Laura Barrios, socióloga y activista
de la vivienda, que expone, con perspectiva de género, discriminaciones que interseccionan en las dificultades de acceso a la vivienda.
Afirmaba Rosa Luxemburgo “Primero, la acción”. Reflexionamos, informamos, mostramos, pero, fundamentalmente, nos organizamos y hacemos. Comunicar es también actuar sindicalmente. En esta nueva etapa de Trabajadora, hacemos y haremos más feminismo sindical. Y con nuestra acción colectiva transformamos el mundo.